Prensa Metro de Valencia -. (31.01.2026) Detener un tren de cientos de toneladas con suavidad y seguridad absoluta no es cuestión de azar, sino de ingeniería de alta precisión. Bajo esta premisa, la Coordinación de Electrónica y Potencia ejecutó el pasado miércoles 14 una rigurosa jornada de inspección técnica al cableado de las resistencias de frenado en los vagones 1008 y 1001 asegurando que el flujo de energía en los momentos más críticos del recorrido se mantenga bajo estándares de control total.
Esta intervención especializada se centró en verificar la integridad de las conexiones que alimentan los bancos de resistencias, componentes vitales que permiten disipar la energía eléctrica generada durante el proceso de frenado dinámico. Al supervisar detalladamente cada segmento del cableado, el personal técnico garantiza que no existan puntos de calor excesivo ni degradación por vibración, factores que son determinantes para que el sistema responda con fiabilidad milimétrica ante cada parada en las estaciones del sistema subterráneo.
Más allá de una simple revisión, estas labores representan un blindaje preventivo para la electrónica de potencia de las unidades. La correcta conducción de la energía hacia las resistencias no solo protege los motores de tracción contra sobrecargas, sino que también optimiza la eficiencia del material rodante, traduciéndose en una marcha más estable y segura para los miles de usuarios que diariamente confían en la robustez tecnológica del Metro de Valencia para su movilidad.
Finalmente, este despliegue técnico reafirma la alta capacitación de la clase trabajadora de la institución, capaz de gestionar con recursos propios la tecnología de vanguardia que mueve a la capital carabobeña. Con el fortalecimiento de los sistemas críticos en los vagones 1008 y 1001, el Metro de Valencia consolida su modelo de gestión operativa, donde la excelencia técnica y la seguridad ferroviaria son las prioridades innegociables para garantizar un servicio de transporte masivo de clase mundial.